lunes, 16 de julio de 2012

Capitulo Nº 3 de la Narrativa "El escritor y la Cabaña" por Néstor O Salgado

"El escritor y la Cabaña" es una narrativa que según el autor la va escribiendo la publica en sus blog, el lector puede disfrutar de sus capítulos en los siguientes link; le recomendamos para entender bien esta bella historia de amor y suspenso; leer primero el primer capitulo y continuar por los siguientes; hoy publicamos el tercer episodio, disfrútelo y comente-lo
Esta narrativa tiene su primer capitulo publicado en el siguiente link http://amarconesperanzas.blogspot.com.ar/2012/07/narrativa-por-capitulos-el-escritor-y.html?spref=fb
También esta Publicado el 1 capitulo en Netlog : http://es.netlog.com/EdicionesCasbenses/blog/blogid=3319203#blog
EL SEGUNDO CAPITULO PODÉIS LEERLO EN :
http://literaturacreativacasbas.blogspot.com.ar/2012/07/segundo-capitulo-el-escritor-y-la.html

Capitulo 3
A pocos pasos se presentaba la Cabaña, una rustica construcción de madera con techo de tejas coloniales; a decir verdad estaba bien conservada, seguramente el reparo de un frondoso monte la había protegido del viento.
La contemplaron en silencio y se abrazaron; habían postergado tanto aquella cita que estar allí juntos parecía parte de un sueño hecho realidad
Adolfo tomo resueltamente la llave de entrada, abrió la puerta y la invito a pasar; el ambiente parecía acogedor , el amplio comedor tenia muebles de madera, un ventanal permitía el paso de la luz solar y una puerta pequeña lo comunicaba con la cocina, el dormitorio era amplio con muebles de madera lustrada; quizás la parte menos cautivan-te de todo esto y que seguramente habría que renovar era la iluminación, prestada por un pequeño molinito de viento cargador; las baterías permitían pequeñas lamparillas de 12 amperes, la baja iluminación le daba cierta intimidad a cada ambiente.
La noche se empezó adueñar del entorno campesino y una luminosa luna llena iluminaba las siluetas de los arboles que se mecían suavemente; Lucia miraba por la ventana cuando vio aquella luz centelleante sobre volando la campiña; llamo Adolfo y ambos por primera vez tomaron conciencia de la soledad de aquel lugar; ella tuvo un poco de miedo, el la abrazo contra su cuerpo y la beso apasionadamente
(Continuara)